Neuquén: Científicos identificaron fósiles de una una nueva especie de dinosaurio

Actualidad 01 de abril de 2021 Por Marcela Barrientos
El descubrimiento es de una especie de grandes depredadores de la región, el Llukalkan aliocranianus, conocido como "el que causa miedo" y denota un formidable tamaño (hasta cinco metros de largo), con una mordida fuerte a raíz de sus dientes afilados.
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Investigadores del Conicet y la Universidad Nacional del Comahue encontraron los restos del dinosaurio con el “cráneo que asusta”. Se trata de una nueva especie del grupo de los abelisáuridos que habitó en el actual territorio de Neuquén hace 85 millones de años. Los restos del ejemplar estaban en el área de La Invernada, al sur de Rincón de los Sauces.

Los restos del Llukalkan denotan un formidable tamaño (hasta cinco metros de largo), con una mordida fuerte a raíz de sus dientes muy afilados, enormes garras en sus patas, y un agudo sentido del olfato.

 “Es poco frecuente encontrar un cráneo de estos animales porque son muy frágiles. En general se encuentran fragmentos de huesos largos y vértebras. Hallarlo en buen estado de preservación y conservación nos permitió estudiarlo. La morfología de algunos huesos y la falta de cuernos y protuberancias, como solían tener otros dinosaurios de la misma familia, nos permitió determinar, luego de mucho estudio y mucha discusión, que estábamos ante la presencia de una nueva especie”, contó Ariel Méndez del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP, CONICET).

 La aparición de los restos fósiles aportó información que permitió continuar armando el rompecabezas de los abelisáuridos. Si bien se tiene registro de esos dinosaurios en India, África, Europa y otras partes de América del Sur, el mayor número de especies de ese grupo se ha hallado en la Patagonia argentina.

Los científicos llamaron Llukalkan aliocranianus a la nueva especie de dinosaurio. La primera palabra es un vocablo mapuche que significa “el que asusta o causa temor” y la segunda, en latín, hace referencia a un “cráneo distinto”. Las diferencias que presentaba en el cráneo, en comparación con el de otras especies de abelisáuridos, permitieron en definitiva darnos cuenta que estábamos ante una especie nueva”, comentó Federico Gianechini, investigador del Instituto Multidisciplinario de Investigaciones Biológicas de San Luis (IMIBIO-SL, CONICET-UNSL) y primer autor del trabajo.

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